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Cómo empezó todo

Lee un pequeño fragmento de esta gran aventura

1- El inicio de todo

Una mañana de otoño, un sobre de color rosa llega a cinco hogares distintos: Uno a una pequeña casa en Maun (Botswana, África), otro a un piso en Melbourne (Australia, Oceanía), otro a una casita en un acantilado de Runde (Noruega, Europa), otro a una casa en Kuzco (Perú, América) y otro a un piso en Nara (Japón, Asia).

Selina, Mina, Jessica, Diana y Olivia, las protagonistas de esta historia, han sido admitidas en… ¡Los Juegos Mundiales del Deporte Juvenil!

Desde su pequeño hogar en Noruega, Jessica no puede creerlo. ¡La han admitido! Va a ser una de las representantes de su colegio y a jugar contra chicos y chicas de otros continentes. Corre a despertar a su mascota para contarle la noticia. Es un ave muy bonita y se llama Saly. En la carta dice que en el colegio de Mallorca donde van a competir admiten animales, así que no duda en hacerle la maleta también a ella.

—¡Prepárate, Saly! ¡Límpiate las plumas! —le dice Jessica—. ¡Nos vamos a Mallorca!

2- United World Academy

En la otra punta del mundo, Olivia está muy nerviosa. Desde su piso en Nara, Japón, sus padres la han acercado al aeropuerto para coger el primer avión que la llevará a la United World Academy (la Academia del Mundo Unido). ¡No puede esperar! ¡Tiene muchísimas ganas de llegar, conocer gente nueva, hacer amigos y ver mundo!

Con ella viaja su tortuga Dana. Es su mejor amiga y a la que le cuenta todo (porque ella nunca revela sus secretos).

Por fin el avión despega y al cabo de lo que parece una eternidad, Olivia llega a la United World Academy. Se queda totalmente deslumbrada por lo que ven sus ojos.

La Academia es gigantesca. Parece un castillo antiguo con muros de piedra y grandes jardines. Hay fuentes de agua en la entrada y muchísimas personas entrenando y practicando deporte.

Olivia empieza a investigar y encuentra un campo de fútbol, otro de baloncesto, de hockey, de balonmano, de tiro con arco, una enorme piscina olímpica, pistas de atletismo, de esgrima, de tenis, de baile, de gimnasia e incluso mesas para hacer torneos de ajedrez.

¡Esto va a ser alucinante!

 

3- La primera noche

Ya ha anochecido y la mayoría de los alumnos están terminando de cenar. Entre ellos, Diana, una chica de Kuzco, Perú.

Apenas ha podido comer nada porque no tiene hambre y se siente despistada por el cambio horario (al ser de otro continente, en su casa ahora es de día). Aun así, está muy contenta de poder estar en la Academia y tiene muchas ganas de que empiecen las competiciones.

Diana bosteza y les dice a sus compañeros que se va a dormir. Ha sido un día muy largo y divertido, pero está cansada. Jack, su ocelote, también tiene ganas de irse a la cama.

Para ir a su habitación, sale del comedor y atraviesa largos pasillos. Algunos son oscuros y dan un poco de miedo, pero es solo su imaginación. Sigue caminando hasta llegar a un patio interior con cinco misteriosas estatuas. Son esculturas de mujeres. Una está rodeada por flores, otra por animales, otra por agua, otra por fuego y la última por corrientes de aire. Todas tienen sobre el corazón una piedra de un color. Se fija especialmente en la de las flores, con la piedra verde. Le parece la más bonita de todas.

Después, sube a su habitación preguntándose con qué compañera le habrá tocado dormir. Cuando abre la puerta se encuentra con Jessica, la chica de Noruega. Ambas se saludan y empiezan a hablar en inglés. ¡Jessica es súper maja! Y aunque en un principio se ha asustado pensando que Jack perseguiría a su mascota, Saly, la verdad es que se han llevado muy bien desde que se han conocido.

Mañana será un día duro de competición, así que las dos se desean buenas noches y se van a la cama.

Diana está casi dormida cuando un fuerte ruido la despierta de golpe. ¡Viene del patio de estatuas!

4- El patio de las estatuas

Selina no puede dormir. Son muchas emociones para un solo día: el viaje, el colegio enorme, tantas personas nuevas… Se sienta en el escritorio de la habitación y enciende una pequeña lamparita intentando no despertar a su mascota, una fénec (también llamados zorros del desierto) llamada Suri.

Escribe en su diario todos los pensamientos y emociones que no la dejan conciliar el sueño, cuando de repente un fuerte ruido la asusta. Parece que viene de abajo. Suri se despierta. Selina se levanta, pone a Suri en su hombro, y sale de la habitación para descubrir qué ha sido ese sonido.

Cuando llega al piso de abajo se encuentra a otras cuatro chicas que parecen estar buscando la procedencia del ruido. Una lleva un pajarito, otra un gekko, otra una tortuga y la otra un ocelote. Todas se acercan a las estatuas, cuyas piedras brillan a la luz de la luna llena. Casi parece que tengan luz propia porque todo el patio está muy iluminado aunque no hay una sola bombilla encendida.

Selina se queda mirando la estatua de la mujer rodeada de animales. No puede apartar los ojos de ella y camina en su dirección como si estuviera hechizada.

De repente, las piedras del corazón de las estatuas empiezan a brillar cada vez más y más fuerte. Una inmensa luz blanca lo cubre todo y las ciega a todas por un momento.

5- ¿Dónde estamos?

Mina despierta en un prado de hierba verde y cielo azul. Las nubes son blancas y esponjosas. Está muy desorientada. ¿Qué hace en un prado? Si hasta hace dos segundos estaba en el patio de las estatuas… ¡Y era de noche!

De pronto, una sombra pasa sobre su cabeza a toda velocidad. Se fija para averiguar qué es y descubre que… ¡No puede ser! ¡Es Gus! Pero no está como siempre. Ya no es un gekko. ¡Es un dragón! ¡Y puede volar!

Gus se acerca a ella para rozar su cabeza contra su mejilla, como hace siempre. Lo que hace que Mina confirme que sí, ese es su Gus.

En ese momento, un inmenso calor se propaga por todo su cuerpo. Mina extiende los brazos y de sus manos surge una ardiente llamarada de puro fuego. ¡Es increíble!

Mina mira a su alrededor y no tarda en ver al grupo de amigas con las que se había encontrado en el patio de las estatuas: A una la rodean montones de animales, parece que están hablando entre ellos; otra está sentada sobre una tortuga gigante y lanza chorros de agua con sus manos; la siguiente, parece que controla el viento y juega con un águila enorme; y la última, corre con un jaguar y a su paso crecen miles de flores de colores.

El grupo se mira durante un segundo. No entienden qué está pasando, pero son más felices que nunca.

Entonces, un nuevo destello vuelve a cegarlas por completo.

6- Amigas

Jessica, Mina, Olivia, Selina y Diana se despiertan en el patio de estatuas. Están muy confundidas y les duele un poco la cabeza.

—¿Qué ha pasado? —pregunta Olivia.

—¿Quiénes sois? —dice Diana.

Todas se presentan. No saben los nombres de las demás, pero sí saben que se conocen entre ellas. Se dan cuenta de que todas acaban de tener la misma visión.

—Teníamos poderes… —susurra Mina.

De pronto, algo les llama la atención. Un segundo… Algo falla… ¡Las estatuas han desaparecido! Las cinco amigas miran por todas partes. ¡No es posible!

—¡Mirad esto! —exclama Selina.

Las demás se acercan a donde está ella. Unos objetos muy raros, parecidos a las piezas de un puzzle, están desperdigados por el suelo del patio. Los recogen entre todas para descubrir qué son y entonces… ¡El suelo comienza a moverse, las baldosas se abren y aparece ante ellas la entrada a una gruta oscura!

 Continuará…

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